negativo

marzo 3, 2010

Después de un paro obligado por los estudios, vuelvo a escribir. Y no vuelvo de buen humor, la verdad sea dicha.

Desde hace un tiempo venía pensando que el ser humano está perdiendo el rumbo, pero poco a poco, mi poca fe, se ha visto desplomada…me explico: cada día veo menos valores éticos, morales o sentimentales en la gente; la gente ha perdido toda su bondad, todo su potencial, para tan solo poseer cosas materiales. La gente, como apuntó ayer nuestro profesor de derecho, “prefiere tener a ser”, prefiere las apariencias a los valores.

Estoy cansado de tanta hipocresía, de tanto querer aparentar hacia el exterior y que nadie se mire al interior, que todo el mundo busque a su hombre/mujer ideal basándose en unos ideales de belleza, ¿dónde está la belleza de la conversación, de la discusión coherente, sobre temas interesantes?  Nos hemos vuelto superficiales, avaros y prepotentes, o al menos la mayoría.

¿Hacia dónde va nuestra sociedad?

A dónde, con falta de sentimientos, con políticos incoherentes, con leyes contradictorias, con organismos que no cumplen sus objetivos y con personas afianzadas en la creencia que aparentar es mucho mejor que cultivar su interior…

Por favor, parar, pensar y recapacitar un poco. A mí me duele ya la cabeza de hacerlo.

Un saludo,

Mr. X

PD: Lo mejor que me ha pasado en mucho tiempo ha sido estar con mis dos chicharreras el fin de semana. Gracias chicas, y gracias por la edición, como siempre 😉

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La hora chicharrera

enero 29, 2010

No he podido evitar hacerme eco de la noticia de que se ha propuesto adoptar la hora canaria a la península. En las conclusiones del IV Congreso Nacional para racionalizar los horarios españoles (en donde no he encontrado lo que menciona la noticia), también se reivindican unos horarios más homogéneos y una conciliación de verdad entre nuestra vida personal y profesional, y entre el trabajo del hombre y la mujer, equiparándolos de una vez, indicando en su ultimo punto “Para las soluciones conciliadoras basta con mirar a Europa y aplicar a España los ratios europeos” hablando sobre la inclusión femenina en el trabajo, pero también podemos hablar de una gran comparativa con Europa en términos de conciliación profesional-personal en todos los ámbitos, y ya no solo adaptando horarios a otras franjas horarias. Dicen que adaptarnos puede mejorar nuestra vida laboral y conciliar un poco más el trabajo con nuestra vida personal.

Sinceramente ¿puede mejorar 1h más o 1h menos de nuestra franja horaria? ¿No será mejor mirar hacia nuestras costumbres y no hacia nuestro reloj? Tomemos los dos ejemplos que peor veo.

La tecnología es imprevisible

Para quien ha trabajado o trabaja con tecnología, sabe que es habitual tener una mala conciliación personal-laboral. Esto se debe a que en sistemas críticos, o que funcionan en 24×7, siempre hay que estar alerta para una posible incidencia. Una llamada a deshoras, un correo, un error, puede hacerte perder una cita, una reunión familiar o de amigos, o para la gente que ya está casada y con hijos, puede suponer tener que abandonar a tu familia para arreglar “algo”. Es muy duro, pero estas interrupciones no terminan ahí, a parte de las guardias (en algunas empresas mejor pagadas que en otras, yo no me quejo porque me han pagado bien, que conste) hay que sumarle las intervenciones… “¡Malditas intervenciones!”,  gritarán muchos, y no es para menos. ¿A quien no le ha tocado ir un fin de semana a hacer algo que entre semana es imposible realizar? ¿O tal vez en una madrugada y se ha alargado hasta empalmar con tu jornada normal? Pero bueno, esta es la parte “fea” del negocio, que algunos soportan, y otros no. Pero desde luego, si quieres tener un buen ritmo con tu familia, en algún momento tienes que renunciar a hacer estas cosas, recuerda que tu mujer e hijos también tienen un límite.

Calentar la silla

Esto es lo peor que puede pasar en un trabajo. Si tu jefe no se ha ido, tu tampoco puedes irte, tienes que dar “presencia”. ¿Qué presencia si no tengo nada que hacer? Pues eso, calientas la silla, porque está mal visto irte antes que tu jefe. Yo personalmente NO soporto esto. Si he lanzado un proceso que tardará horas en terminar y quedan 15m para terminar mi jornada, no pienso quedarme viendo la hora llegar, me levanto y me voy, independientemente de si mi jefe se ha ido o no. Pero siempre teniendo un control, no te vayas 2h antes!

Como conclusión, diré que si las cosas se hacen bien, si la gente piensa un poco más con la cabeza, si se ajustan tiempos, tanto de proyectos, como de cosas que hacer, si se organizara todo un poco mejor, podríamos adaptarnos al modelo europeo de trabajo, a las 5 fuera de la oficina. La solución no está en la franja horaria, si no en las costumbres. Pero claro, todo el mundo tiene prisa en este maldito país, y como muestra un extracto del monologo de un humorista canario, “¿donde está el fuego? ¿Que van a apagar?!”

PD: Esta entrada se la dedico a mi chicharrera favorita 😉